La nostalgia

Hoy de regreso a casa, entre por la misma caseta de entrada,

ese punto de acceso por el que he pasado centenares, no, miles de veces.

Hace mas de veinte años que paso por ahi, a veces a pie, a veces en coche,

y hoy, por primera vez en la historia, sentí nostalgia.

Vi los camellones iluminados, los árboles en excelente estado, las casas todas diferentes

algunas de mucho lujo, otras mas modestas, como la mía, y sentí nostalgia.

Todavía no me voy, pero conforme pasan los días se acerca la hora de lo siguiente,

se que será bueno, y que la felicidad por venir será mucho mayor que la pasada,

que la nostalgia que siento ahora es solo pasajera, y lo se, me lo dice mi corazón,

que lo que por tanto tiempo he anhelado, por lo que he sufrido tanto, pronto será,

y te doy gracias, mi Señor, por darme esta oportunidad, por permitir lo que haz hecho,

por que los pequeños cambios, y las ligeras variaciones en una vida tienen un final

totalmente diferente.

Gracias Dios por que permitiste que faltara mi mamá,

por que diste a los padres de mi padre la oportunidad de cuidarme,

por que ayudaste a mi papá a esforzarse, a darme una buena eduación,

por que lo haz conservado conmigo todavía, por que aunque no fue lo mejor,

aunque siento nostalgia de los años de mi niñez que no disfruté por todo esto,

aunque anhelo poder regresar y decirle que me importa mas su compañía

que todos los regalos materiales que me daba, con todo, creo que ha sido y es todavía

una gran compañía, y quiero que sea mejor con Samuel que conmigo,

gracias por que permitiste que las cosas no se dieran con nadie mas, que ninguna otra

pareja haya correspondido, sino esta, mi Pingüina, por la que empecé a ser feliz.

Con ella conocí algo que había olvidado, lo recordé, lo viví. Desde la segunda vez que la ví,

con aquel vestido, reluciente como un ángel, sentí en mi corazón que algo había.

Cuando la contemplé contra el sol, viendo su rostro, viendo como un resplandor dorado

emanaba de su contorno, me enamoré de ella.

Cuando nos besabamos sin decirlo, cuando hablabamos tocando nuestros labios, un beso tras otro

sin ser besos declarados, mi ser completo se estremecía, temblaba,

cuando la besé por primera vez, el mundo cambio de colores, ahora las cosas eran rosadas, dulces.

Qué duro fue aquello en casa de su tío, pero que poco duró el dolor.

Que gran felicidad vino después, muchos años de felicidad entera, completa, hasta ese momento,

ese trago amargo como la hiel, que tu permitiste, con el que nos probaste, y que se desvaneció para dar

un nuevo amanecer de felicidad en nuestras vidas.

Ahora, Dios mio, te pido que estés con nosotros, que con tu luz inigualable nos guíes, nos acompañes,

nos des el camino a seguir, para que de la misma manera que anhelo estar con ella, y abrazarla, de esa misma manera

anhelemos estar contigo y abrazarte, no soltarte nunca, aferrarnos a Ti y decirte “Señor, cuanto te amo”

Cuídanos en esta etapa que esta comenzando, úsanos conforme a tu sabiduría, ayúdanos con todo lo que viene

para que no tengamos mas sufrimiento del que podamos soportar. Gracias por darme esta felicidad, mi Señor,

no tengo como pagarte, solo tengo este corazón, solo tengo mi canción,

solo tengo este trono en el que quiero que reines Tu.

AMEN

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